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Futurebrand replantea la identidad de Deluxe

Os presentamos hoy, para terminar la semana, un adelanto de uno de los últimos trabajos de la consultora de marca Futurebrand realizado para Deluxe, longeva empresa dedicada al mundo audiovisual que cuenta con siete oficinas repartidas por los Estados Unidos, Australia, Canadá e Inglaterra.

Dedicada -en un principio como laboratorio- a ofrecer sus servicios a la industria cinematográfica desde 1915, dado que hoy día los consumidores se mueven cada vez mejor y sin ninguna dificultad entre los diferentes medios, gracias principalmente a la conectividad de la que disponemos, Deluxe se presenta para ayudar a gestionar y simplificar la complejidad del panorama actual de los medios de comunicación, ofreciendo un amplio abanico de servicios que abarcan desde la producción y post-producción de contenidos audiovisuales hasta la comercialización y distribución de los mismos, pasando por la gestión de flujos de trabajo.

Vertebrada por otras conocidas (en los Estados Unidos y el resto de países en los que operan) compañías relacionadas, como son Beast, Company 3, Riot Atlanta o Filmcore, entre otras, su cartera de clientes incluye desde estudios de cine, cadenas de televisión, compañías de cable y agencias de publicidad a todas aquellos relacionados con el mundo audiovisual.

En 2011, para reflejar la transición del mundo analógico al digital experimentada por sus servicios, Deluxe acude a Futurebrand con la intención de modernizarse y crear una nueva identidad con la que afrontar su condición de proveedor líder en la industria de los medios y contenidos de entretenimiento y para ello proponen una actualización de su anterior logotipo, manteniendo el planteamiento formal.

Durante la revisión, por un lado, la fuente tipográfica sin serifas con la que se conforma el logotipo aligera su peso y se remata con bordes redondeados en las letras "d", "u" y "l", consiguiendo así desprenderse del aspecto tosco que presentaba anteriormente.

Por otra parte, el anodino círculo rojo en el que se inscribía el nombre de la empresa, por medio de un ejercicio de conceptualización equivalente al que analizamos en su momento para la identidad de Everything Everywhere (clicar aquí), pasa a conformarse por una multitud de puntos de diversos tonalidades encarnadas, constituyendo así un símil de la digitalización anteriormente mencionada.

Como podemos observar en las imágenes que acompañan este texto, el imagotipo se adapta cromáticamente en función de los usos, siendo el conjunto de puntos -valga la redundancia- el punto de partida con el que se desarrolla el universo gráfico de las aplicaciones.
Tal y como viene siendo habitual en muchos de los trabajos que analizamos últimamente, resulta obvio el salto de calidad y la coherencia global a nivel de marca logrados en contraste con la antigua identidad.

Si bien en el ejemplo de EE antes mencionado reconocíamos que la versión estática no conseguía transmitir el dinamismo conseguido en las animaciones, en esta ocasión, pienso, si podemos advertir esa movilidad y energía que desprende el imagotipo sin necesidad de ver secuencias animadas. Por contra, en mi opinión, el ejercicio en conjunto emite cierto conformismo al recurrir, principalmente, para la consecución de las aplicaciones a fórmulas probadas y, a día de hoy, algo trilladas.
En definitiva, correcto trabajo capaz de cumplir las expectativas del cliente y cuya mayor virtud es la de demostrar lo distintas que pueden llegar a ser dos soluciones gráficas basadas en el empleo de los mismos elementos.
 

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